Roberto odiaba a las mujeres. Esto no significa que no saliera con ellas o que no le gustaran físicamente. Roberto simplemente odiaba la mente de las mujeres. A pesar de ello siempre se le podía ver muy bien acompañando. Era uno de esos tipos cuyos affairs eran vox populi. Cada vez que salía con una chica, cada detalle de sus experiencias, modificadas y exageradas se hacían del dominio público.
Este es mi libro virtual, en el que quiero compartir mis historias con ustedes. Si se sienten identificados, o creen que se parecen a historias que conocen, no se engañen: son sólo cuentos...
sábado, 2 de junio de 2012
jueves, 31 de mayo de 2012
#Tuiteando
Nos “conocimos” en el dichoso
Twitter. Sucumbimos a su embrujo. Todas usábamos nombres de usuario falsos y avatares fotografías de una sonrisa, una
mirada y un escote, respectivamente. De eso hacía ya casi un año. Era hora. Nos
queríamos ver las caras. Hablar paja.
Reír un rato. El cielo estaba
oscuro y el entorno hasta frío para ser cualquier día en el Trópico.
Nos encontraríamos por primera
vez, en un lugar poco convencional. Queríamos hacer algo que normalmente, no
haríamos. Yo –@Hijademimadre– sugerí el
Mercado del Marisco, sobre el malecón como punto de encuentro pues a @Porteña
le fascina el mar y no estaba segura de qué tan solventes eran las otras dos. @GingerAlex
como que no estaba muy entusiasmada—siempre pensé que era como medio yeyesita—pero
al final la convencimos. Sería como a
las dos de la tarde.
viernes, 20 de abril de 2012
Atrapada (Cuento en tres actos)
Mi historia
no es una historia normal. Tampoco lo es
la historia de nadie que yo conozca.
La verdad no importa mucho qué es lo que hago, o si lo que hago tiene que ver con lo que soñaba hacer cuando era pequeña. Tampoco importa mucho de donde vengo, pues las cosas que me pasaron, me pasaron porque yo soy yo y punto. A ustedes les queda creerme o no. Y si no me creen, por lo menos aprendan las lecciones que yo aprendí.
La verdad no importa mucho qué es lo que hago, o si lo que hago tiene que ver con lo que soñaba hacer cuando era pequeña. Tampoco importa mucho de donde vengo, pues las cosas que me pasaron, me pasaron porque yo soy yo y punto. A ustedes les queda creerme o no. Y si no me creen, por lo menos aprendan las lecciones que yo aprendí.
miércoles, 7 de marzo de 2012
2045
14 de noviembre, 6:45 a.m.
Andrea abre los ojos cuando su sueño es
suavemente interrumpido
por la música del despertador secuencial,
diseñado para
reducir al mínimo el sobresalto causado con la
interrupción del
descanso. El despertador está conectado al
sistema de luces del
apartamento: al tiempo que vibra, va graduando
la luminosidad de
la habitación, de modo que las pupilas de Andrea
se acostumbran
poco a poco al nuevo día. La alarma también está
sincronizada con
el sistema de sonido del apartamento. Andrea
prefiere despertarse
con los clásicos de los 90’s y los 10’s del
siglo pasado.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Nido Vacío
Otro sábado por la tarde de otra semana, de otro mes, de otro año. Ella está sola en la cocina. No hay para quién cocinar. La casa está vacía. Enciende el aparato de música y toca un disco compacto que alguno de sus hijos dejó olvidado en la casa. Solamente le dejan los que no están de moda. Pero ella los disfruta igual.
lunes, 14 de noviembre de 2011
La luna sale para todos
“Ya estoy harta de que estés metida en mi vida. Mirando cada paso y cada miseria. Con esa misma cara todos los meses. Me haces hacer cosas que no quiero hacer. Y luego sonríes con ironía ante mis vergüenzas y mis crímenes.”
miércoles, 7 de septiembre de 2011
El secreto
Dana salió de atender a su paciente muy cansada y con sed. Tomó su maletín y revisó sus mensajes en la recepción de la Clínica de Ortopedia del Este.
El Doctor Jaén estaba al teléfono y no pudo evitar verle en la mano aquel recién estrenado anillo de compromiso. Era realmente espectacular. “Veo que ya pagaron tu abono inicial, Dana”, afirmó con una mirada de quien lo sabe todo, con una sonrisa de condescendencia.
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